Opiniones sobre Mindcapital: ¿de verdad es otra estafa de autotrading?

Últimamente nos han llegado varias consultas de lectores que nos preguntan nuestra opinión sobre Mind Capital, estafa para unos y milagro multiplicador de panes y peces para otros. Hemos hecho los deberes, nos hemos informado a fondo sobre la plataforma y a continuación vamos a explicar todo lo averiguado.

¿Quién está detrás de Mind Capital?

Si usted es español, seguro que ha oído hablar de Gonzalo García-Pelayo, o al menos de «Los Pelayo».

García-Pelayo es posiblemente una de las personas más polifacéticas de la historia reciente de España: aunque también ha sido director de cine y locutor de radio, saltó a la fama en los noventa, cuando desarrolló un sistema para ganar dinero en la ruleta gracias a defectos en la fabricación de esta.

Sí, es tan sencillo como suena: dedicó mucho tiempo a investigar a fondo cómo se fabricaban las ruletas y descubrió que unas pequeñas imperfecciones hacían que algunos números salieran más a menudo de lo que estadísticamente les correspondía. Él y sus hijos (todos ellos más tarde apodados como «Los Pelayo») se pegaron meses apuntando los resultados de las ruletas del Gran Casino de Madrid, o como se dice estadísticamente «recogiendo muestras».

Más tarde García-Pelayo programó un complejo modelo probabilístico que aconsejaba a qué números apostar… con tanto acierto que el Gran Casino les prohibió la entrada, harto de ser desplumado una y otra vez.

Pero no termina ahí el hito: antes de que los casinos arreglaran las imperfecciones de las máquinas, los Pelayo hicieron giras por casinos y salas de juego de todo el mundo, hasta acabar recaudando unos 250 millones de pesetas, que si hoy serían una fortuna, en los noventa lo eran mucho más.

La hazaña de los Pelayo ha quedado desde entonces como un verdadero hito, y fue tal su influencia en la cultura popular española que se le han dedicado películas, documentales y libros.

¿Qué es Mind Capital?

Como ha podido intuir por la sección anterior, Mind Capital es el nuevo proyecto de Gonzalo García-Pelayo. Con el auge de las criptomonedas, Pelayo dejó de lado su faceta de apostador profesional y se puso manos a la obra para empaparse de cómo funcionaba ese apasionante invento que es la cadena de bloques.

Tras años de trabajo, el sistema fue lanzado al público en el 2019: desde entonces cualquier particular podía invertir en Mind Capital una cifra mínima de 100 dólares, cantidad que luego se redujo a 40$.

Sentimos no poder explicar demasiado cómo funciona Mind Capital «por debajo del capó», pero en nuestra defensa cabe aclarar que se trata de algoritmos automatizados de inversión de una complejidad tal que hace parecer un juego de niños aquel sistema noventero para hacer saltar ruletas.

Pero sí hay algo que se sabe sobre su funcionamiento: es un complejísimo algoritmo que aplica análisis técnico al mercado de criptoactivos para identificar las tendencias que se están formando y hacer predicciones de su comportamiento futuro.

¿Significa esto que Mind Capital anticipa el futuro? Para nada. Pero la clave es que acierta más de lo que se equivoca, y eso, al hacer inversiones de alta frecuencia, es suficiente para generar jugosos retornos.

Nosotros hicimos la prueba e invertimos algo de dinero en Mind Capital, y aunque el rendimiento de momento es un poco inferior al 0,5 – 1,5% diario anunciado, las sensaciones están siendo buenas. Hay que tener en cuenta que aunque en realidad se mantuviera constante un 0,3% de retorno diario, se trata de una absoluta brutalidad, si tenemos en cuenta el interés compuesto.

Inciso: por si nos está leyendo alguien que aún está dando sus primeros pasos en la inversión, el interés compuesto es lo más parecido a la magia que va a encontrarse usted en el mundo de las finanzas y la inversión. Es, en pocas palabras, que las ganancias generadas se reinvierten y a lo largo del tiempo acaban arrojando rendimientos altísimos.

¿Cómo hacer una primera inversión?

Hacer una primera inversión en Mind Capital no tiene excesiva complicación. Se puede registrar a través de esta página e invertir una cifra mínima de 40 dólares (muy lejos de los miles que piden otros sistemas parecidos).

Eso sí, esos 40$ deben ser depositados en Bitcoin al cambio que indica el sistema, por lo que se puede resultar útil leer una de las miles guías para comprar Bitcoin que puede encontrar online.

Este vídeo explica bien cómo dar los primeros pasos:

Otra condición es que el capital debe contar con un mínimo de permanencia de 90 días, lo cual también es muchísimo menos de lo que piden otros players del sector. Una vez cumplido ese plazo podrá retirar las ganancias de lunes a viernes.

Si es tan rentable, ¿para qué necesita inversores?

Esta es la pregunta que todo el mundo se hace (y nosotros nos la hacíamos) tras escuchar los rendimientos que promete Mind Capital, y la respuesta es de lo más sencilla: porque es un sistema que quizás deje de funcionar en unos años, y si García-Pelayo solo invirtiera su propio capital estaría dejando de ganar muchísimo dinero durante el tiempo de vida del método.

Sin embargo es mucho más inteligente aprovechar al máximo su método aceptando aportaciones externas, aunque tenga que compartir el rendimiento de estas con los inversores. ¿Usted preferiría ganar 1 millón y que no ganen nada sus vecinos, o ganar 3 millones y que cada vecino suyo se lleve también 1 millón?

«¿Y por qué no pide prestado a un banco y lo invierte?», suele ser la siguiente duda. Y esto es simplemente porque los bancos prestan el dinero a un interés más caro del que puede conseguir mediante inversores particulares como usted y como yo.

¿Por qué dicen que Mind Capital es una estafa?

Cualquier lector hispanohablante estará ya familiarizado con un fenómeno reciente: en los medios de comunicación online salen supuestas noticias de «prensa seria» donde famosos como Pablo Motos, Jordi Cruz o Ferreras cuentan que han encontrado un sistema mágico de inversión automática en Bitcoin que les está haciendo millonarios. Aparecen bajo varios nombres pero son siempre lo mismo: Bitcoin Evolution, Bitcoin Revolution, Bitcoin Circuit, Bitcoin Era, etc.

Obviamente todas ellas son estafas: ni ese sistema existe ni los famosos han dado su consentimiento para que sus imágenes sean usadas. Como ya se ha explicado muchas veces en páginas como esta, el fraude es tan descarado que no solo no tienen ningún tipo de información legal ni atención al cliente, ¡es que los gráficos de trading son una animación!

El periodista cuenta en el artículo recién enlazado que no se podía creer cuando desconectó su ordenador de internet y los gráficos de sus ganancias seguían subiendo y subiendo.

El problema es que estas estafas han generado un clima de desconfianza que ha acabado afectando injustamente a propuestas legítimas como Mind Capital, que no tiene nada que ver con lo anterior. A día de hoy, en cuanto alguien oye hablar de autotrading en seguida se pone a la defensiva y lo cataloga todo como fraude, estafa, timo, etc.

Pero hay infinidad de motivos que nos hacen creer que Mind Capital es de fiar:

  • Detrás de Mind Capital hay un rostro visible, un personaje público que no va a tirar por la borda su reputación y su legado vital por robar unos cuantos dólares
  • Es una empresa legalmente constituida, con la que puede contactar cuando desee
  • Tienen un soporte atento y un centro de conocimiento transparente y que demuestra que sabe lo que hace
  • Las opiniones de usuarios hablan por sí solas, véase:

Opinión y conclusiones

En definitiva, aunque en nuestro primer contacto con Mind Capital éramos escépticos, hemos acabado convencidos de que no hay nada que temer.

Nuestros reparos provenían de pensar que se trataba de la enésima estafa de autotrading con Bitcoin (o «masternodos», que es una variación piramidal de estos), pero tras comprobar que esto es obra de un genio como García-Pelayo, y viendo la dedicación con la que el equipo de soporte y desarrolladores han resuelto nuestras preguntas, nos hemos tranquilizado.

Y también nos hemos ilusionado un poco, porque nuestra inversión de prueba sigue subiendo a buen ritmo. 🙂

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